Thursday, November 20, 2008

Flammend Herz

Pelicula que me recomendo Mr P. (es de bien nacido ser agradecido) y que vi la semana pasada. Es un documental escrito por Oliver Ruts y Andrea Schuler y trata sobre Herbert Hoffman, leyenda viviente, tatuador que abrio el primer estudio profesional en Alemania y sus dos amigos, tambien figuras del tatuaje, Karlmann Richter y Albert Cornelissen.

Con mucha delicadeza y respeto por estos octogenarios se narra la historia de pasion por el mundo del tatuaje que todos vivieron, cada uno a su manera; Hoffman siendo siempre un profesional respetado, Richter dejando a su mujer e hijos para vivir con el primero en su estudio y Cornelissen con su peculiar sentido del humor de marinero tatuado y hombre chapado a la antigua.

Quiza sea el mas impresionante Karlmann, completamente tatuado, con sendos piercings en los pezones, dibujos de Tom of Finland tatuados en las piernas, brazos absolutamente negros y descarnados por la edad pero siendo siempre coqueto, hablando un aleman perfecto tipico de su rica ciudad Kiel, explicandonos como conocio a Hoffman, leyendonos sus tiernas cartas de admiracion y amor con voz dulce de abuelito.




Herr Richter en la fiesta de su 90 cumpleanyos, filmado en el documental.






El pecho y manos de Karlmann.


De Herbet Hoffman hay mucho que decir; hombre entranyable y decidido que realmente parece un amor. Obsesionado con los tatuajes, abrio el estudio en 1961 en Hamburgo, en el maravilloso barrio de St. Pauli, y trabajo alli hasta el 1981, anyo en que dejo lo dejo en manos de su sobrino.



Siempre sonriente y amable, un verdadero gentleman.

Durante esos anyos compartio su vida y trabajo con otros tres hombres, tatuadores, entre ellos Richter, que se mudo a Hamburgo en los setenta y vivio en la parte trasera del estudio. Empezo tatuando gratis o a cambio de otros, haciendo asi amigos que mantendra durante toda su vida.
Sus motivos mas conocidos son la mujer marinera, el aguila y sobretodo el ancla con sus dos haches (Herbert Hoffmann, quiza tambien por Hasenstadt Hamburg) que aun hoy en dia tatua, de manera puntual, en convenciones unicamente. Se retiro a Suiza donde a veces tatua a amigos y admiradores de las cercanias, como se puede ver en el documental, en el salon de su casa.






Aguilas, barcos, senyoritas y anclas. Que mas se puede pedir.


El tercer tatuador mas viejo del mundo, Albert Cornelissen, aparece un poco ensombrecido en el documental. A sus 95 anyos no parece tener la mente tan clara como sus otros dos colegas y sus opiniones son a veces chocantes, pero hay que recordar que este senyor fue marinero de los de verdad, se tatuo por primera vez a los trece anyos y desde los catorce empezo tatuando a un amigo suyo con una aguja de coser y poco mas. No es un hombre instruido y refinado como Richter ni un dulce artista como Hoffmann, es un hombre duro y de ideales al que le gusta leer el Bild (diario sensacionalista que probablemente sea de los mas populares del pais) y mascar puros. Abrio su propio estudio en los cincuenta en Rotterdam, donde vivio felizmente con su mujer chilena y su hijo hasta que, como el explica en el documental, una pelea conyugal de lo mas absurda (en medio de una partida de cartas su mujer le rompio una botella de vino en la cabeza, a lo que el respondio tirandole la mesa encima, cogiendo la bici y yendose en bici hasta Suiza, a casa de Hoffmann) le llevo a Alemania.



The Three Amigos


Desgraciadamente, la amistad se vio truncada por razones relativas al estudio de tatuajes y supuestamente hasta el momento de la filmacion del documental, Hoffmann habia retirado la palabra a los otros dos. Es de reconocer a Oliver Ruts y Andrea Schuler, ademas de la publicacion del libro de fotografias de Hoffmann "Bilderbuchmenschen" (Libros de pintura vivientes, traduccion basta donde las haya) y la tarea de documentacion que el film representa, la labor por volver a unir si no completamente, al menos de manera civil, a estos tres hombres que tanto compartieron.

En resumen, un documental muy emocionante y recomendable. Dudo que se pueda encontrar fuera de Alemania pero si alguno de vosotros quisiera supongo que podria hacerme una copia, valga esto como regalos de cumpleanyos atrasados, etc etc. Me hizo reflexionar mucho sobre lo que el mundo del tatuaje pudo llegar a representar para gente como Karlmann, que lo dejo todo atras para convertirse en tatuador y vivir en un ambiente de libertad sexual en los anyos setenta. La verdad es que me siento "poco digna" y ya casi no me atrevo a tatuarme, pero supongo que despues de la primera impresion el mensaje que queda es que el tatuaje es una de las formas mas extremas de autoafirmacion y libertad que existen. Para siempre, vas a llevar tu interior en el exterior. Mas te vale tener una personalidad fuerte, supongo.

Unos links:

El estudio de Oliver Ruts en Berlin, maravillosos trabajos

La pagina personal y de posterior tributo de Karlmann Richter

3 comments:

Mary Lou (not really a pseudonym) said...

esta entrada hace que me sienta muy ridicula con mi tatuaje muñequeril ·_·

Goatsnake said...

ya sabia yo que dirias algo asi, basicamente porque todo lo que escribo lo hago pensando en ti (8) (mas que nada porque no espero que nadie mas lo lea) pero es que esos hombres son el truismo hecho carne adorable y viejuna, cualquier persona tatuada en un estudio que no sea un maloliente antro portuario se va a sentir asi... yo me siento mal y ni siquiera tengo tatuajes .___.

Mary Lou (not really a pseudonym) said...

madre mia, no quiero ni pensar en como se sentirá esa persona con el conejito de playboy tatuado.... uhm, pero que estoy diciendo? una persona así probablemente no llegué aqui jamás!

ahora voy a dejar que la imagen de carne adorable y viejuna (y tatuada, añado) repose en mi mente unas horas...


(soy fan de las "palabras" que ponen los de blogspot en lo de la verificación! voy a hacer como en retrospecter y apuntarmelas en un cuadernico)